martes, 24 de noviembre de 2015

Dentro y fuera

Una de las principales funciones de la educación es enseñar a "mirar". Les decimos qué pueden mirar y qué no, construimos tabúes y creamos una realidad a base de mostrar y ocultar, de explicar y callar. La mirada con la que nos educaron incluía como método de observación la disección, fragmentación, el análisis. Nos enseñaron que para aprender como funciona el corazón debíamos separarlo del resto y estudiar cada una de sus piezas. Nos enseñaron que el corazón era un órgano, un trozo de carne con una mecánica funcional Se olvidaron de decirnos como le afecta las emociones, si tiene neuronas o no (como ahora están afirmando), si su funcionamiento está íntimamente unido con el del sistema nervioso, el digestivo, el respiratorio, se olvidaron de ponerlo de nuevo en el cuerpo y observar las interacciones.
Nos dijeron que nosotras éramos individuos. Que nuestros límites, si es que nos insinuaron que los teníamos alguna vez, terminaban en la piel. Nos enseñaron a cuidar nuestra casa y, un poco, a cuidar de los nuestros. No nos mostraron los lazos y los vínculos que nos unían a los demás, no solo a los nuestros, a los que están aquí y ahora, también con los que están lejos y no conocemos, con los que aún no han llegado, con los que nunca conoceremos. Cuando estos seres humanos que aún no han nacido lleguen al planeta Tierra se darán cuenta de que fuimos una generación ciega, que no pudimos ver más allá de lo inmediato. Que no aprendimos a mirar un poco más allá.
Verán con asombro como enfermamos de contaminación y como devastábamos el suelo y los recursos que necesitábamos para vivir. Horrorizados se darán cuenta de que no pudimos ver, aún cuando no hay más que mirar, que estábamos vendiendo el futuro del Planeta por un puñado de monedas. Serán humanos educados en mirar los vínculos, las interacciones y las relaciones y no podrán comprender qué hizo que no viéramos la catástrofe a la que nos enfrentábamos.
Se prevé que a finales del siglo la temperatura de la tierra podría aumentar entre 3,7 y 4,8 grados. Los niños que nazcan hoy, tendrán entonces 85 años. Nuestros nietos se enfrentarán a la posibilidad de la extinción. Mientras tanto nosotras seguimos aquí, mirando hacia otro lado sin comprender, ajenas, sin poder enlazar enfermedades con contaminación, contaminación con extinción.

Necesitamos levantarnos por el futuro de las generaciones que vendrán detrás de la nuestra. Necesitamos alzar la mirada y ver más allá de lo evidente, de lo inmediato. Serán mis hijos, tus nietos, nuestros descendientes quienes sufran en su carne nuestra ceguera.


Marcha mundial por el Clima.
Dile a los líderes mundiales que queremos energía 100% limpia.  En casi cada ciudad hay organizadas Marchas Mundiales por el Clima. Puedes entrar en Avaaz y buscar la que esté más cerca de ti. www.avaaz.org


Necesitamos más personas comprometidas en Granada. Vamos juntas a decirles a los dirigentes que es imprescindible que trabajemos juntos por una energía 100 %. Entra en el enlace e inscríbete para recibir toda la información de las actividades y, si puedes, únete al equipo de voluntariado. Te necesitamos.
Marcha Mundial por el Clima, Granada

Nos vemos el próximo domingo a las 12:30 en Plaza Nueva  para enviar un mensaje a los dirigentes del planeta. Tu presencia es importante.
¿nos vemos!

martes, 17 de noviembre de 2015

El vínculo es lo que sana

Crónica del Encuentro de Mujeres, Oxitocina organizado por Gansos Salvajes Magazine. En agradecimiento a las mujeres que asistieron, a las maravillosas ponentes que nos alumbraron con su sabiduría y al equipo de Gansos Salvajes: Laura, Antonia, Ana, Mónica y Geli.

 Después de este fin de semana pasado en compañía de grandes mujeres (no lo leáis como una frase hecha), una vez más llego a la conclusión de que lo que sana, lo que nos sana profundamente es el vínculo, la buena compañía, la amistad profunda, el amor. En esta sociedad aprendimos a diseccionar la realidad intentando aprehenderla. Bajo el paradigma de la maquina de vapor hemos puesto una mirada sobre la naturaleza y la vida en que hemos separado unas partes de otras y no hemos atendido a los vínculos, a las interacciones.

Hemos pretendido saber de botánica sin atender a la fauna, o sabemos mucho del sistema nervioso pero no del endocrino o el digestivo, o creemos saber teorías psicológicas que nos explican las profundidades del alma humana, pero alejadas del contexto social. Y creo que así no hay quien se entere de qué va esto. Vivimos en una sociedad enferma donde crecen los índices de enfermedades como depresión, ansiedad o cáncer en un medioambiente cada vez más contaminado y con formas de vida más superficiales, artificiales y rápidas, alejadas de los ritmos naturales. Y aún nos preguntamos ¿cómo es posible que estemos mal? ¿Por qué me siento mal si lo tengo todo mientras otros seres humanos mueren de hambre? Porque lo que nos falta es importante. Mucho. Más de lo que estamos dispuestas a admitir.

El milagro sería que estuviéramos bien sin sentir el calor de otro ser humano cerca, sin tomar conciencia de las interacciones que como animales creamos con los otros y con nuestro medioambiente. No se trata de tener amigas con las que seguir manteniendo la máscara que nos ponemos para poder sortear esta vida extraña; sino de amigas y personas que nos rodeen con las que poder soltar y liberarnos del dolor, a las que expresar la vulnerabilidad y la fragilidad, con las que abrirnos al completo. Amigas y personas a las que no necesitáramos engañar con poses sociales.

Este fin de semana hemos abrazado la fragilidad, la vulnerabilidad, el dolor. Nos hemos encontrado con nuestra fuerza, con el placer, con la alegría, con la amistad. Hemos reído, comido, abrazado, animado, dado consuelo, bailado, nos hemos bañado juntas en un spa, hemos hablado. Este fin de semana, nos hemos encontrado con otras mujeres con las que nos hemos permitido expresar y a las que hemos podido abrazar, y eso cura. Eso nos sana y nos hace más fuertes, eso nos hace más grandes y nos da fuerzas. Porque lo que necesitamos, en esta cultura desconectada, es crear vínculos de amor y solidaridad, es darnos cuenta del significado de la palabra interacción. Es considerar que la otra persona tiene, como nosotros, dignidad. Pero antes, debemos de dar con la propia. Iniciar el camino del autoconocimiento. Otro mundo sería posible. Gracias por permitirme ser parte de la aventura.

* Las estupendas fotografías son de Dori Romera: http://doriromera.com/

Excelente comida

Irene García Perulero

Taller práctico

jueves, 12 de noviembre de 2015

La sexualidad a los 42 años

Para mi, a mis 42 años, la sexualidad es más un proceso que una meta; un sentir, más que un querer; más cíclica que lineal. Entiendo la sexualidad como un proceso cambiante, cíclico y mutable que incluye el sexo y la maternidad, mis ciclos biológicos, mis reflexiones culturales y las circunstancias vitales. Mi sexualidad está hecha de hormonas y de pensamiento, de emociones y deseos, de permisos y apertura. La comprendo como un largo y profundo viaje, desde los impulsos adolescentes y la desconexión cultural, hasta la vivencia integrada de mi cuerpo con todo el potencial que se adivina en ella. 

En nuestra cultura, el cuerpo, esa maravillosa herramienta para vivir la experiencia humana, se encuentra escindido de la persona que creemos ser. Lo hemos dejado fuera de la toma de decisiones y somos capaces de vivir experiencias sin estar presentes en él. Una manera de funcionar que nos causa extrañeza de nosotras mismas y nos aleja de la potencialidad gozosa y placentera de la existencia. En nuestra cultura (tan visual) el cuerpo sexual ha de ser un cuerpo físico joven y perfecto para lanzarnos al placer y provocar deseo en los demás. Nada más lejos de la realidad. 

Habitar mi cuerpo, a los 42 años y dos maternidades,  ha supuesto un proceso que, no solo no teme al tiempo, sino que se alía con él para permitirnos experimentar más placer, goce y alegría. Y es que las mujeres, a según qué edad, deberíamos hablar abiertamente de nuestra sexualidad. Para derribar mitos y allanar el camino de las que vienen detrás. No temáis envejecer. No es el tamaño de las tetas o su turgencia, ni la inexistencia de celulitis o manchas en la piel, lo que te hará gozar y hacer gozar a tu pareja. No hay nada más electrizante que abrirte por completo al placer, que desnudar el alma, que permitirte Ser y Sentir.

¡Feliz placer! 



QUIZÁ TE INTERESE:


Hablar de sexualidad es hablar de relación. Sobre todo de la relación que mantengo 

conmigo misma. Es hablar de deseo y placer, de presencia, de conciencia, de 

energía, de Amor (en genérico)… hablar de sexualidad es hablar de  Vida.


Nos han educado en la represión sexual, en la negación del placer como parte innegable 

de la existencia y nos hemos acostumbrado a poner un muro de ladrillos, tensiones y 

corazas entre el mundo que nos rodea y nosotras mismas. Es como si entre el mundo y yo 

misma se interpusiera un escudo infranqueable que me oculta, pero, a la vez, me impide 

Vivir en mayúsculas. Es difícil vivir la sexualidad estando acorazada, con tabúes, miedos, 

estereotipos y cadenas…


- La propuesta de este curso es la toma de conciencia del cuerpo como elemento 

vertebrador e indispensable de las experiencias, no solo sexuales, sino vitales, a través 

de fáciles ejercicios y eficaces herramientas.


- Ofrecer una perspectiva diferente sobre el sexo y la sexualidad, entendiendo la 

sexualidad como una manera de estar en el mundo en la que tiene cabida el sexo, la 

maternidad (embarazo, parto y lactancia), el ciclo menstrual o, incuso, la creatividad.


- Abrir nuestros sentidos para permitirnos ir liberando las corazas, los miedos y las 

resistencias que, tanto en la mente como en el cuerpo, no nos dejan ser quienes

 realmente somos.


Frente a la visión más tradicional de la sexualidad entendida como acto sexual 

(preferentemente entre adultos heterosexuales), nos disponemos a recorrer nuestro cuerpo 

y a conquistarlo para abrir las puertas de los sentidos y el potencial que adivinamos en él.


Más información sobre el curso: AQUI


La sexualidad es según la OMS: "Un aspecto central del ser humano a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se viven o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales."

domingo, 8 de noviembre de 2015

PRÓXIMAMENTE CURSO ONLINE Sexualidad: claves de mi cuerpo de mujer



Lactancia: atención sanitaria

La atención sanitaria a las mujeres deja mucho que desear en general. No me gusta ser tan categórica pero es evidente que el sistema médico androcéntrico va dejando un historial de víctimas detrás con nombre de mujer. El tema de la lactancia es especialmente sangrante. La falta de conocimientos sobre lactancia del sector sanitario debería producir sonrojo y vergüenza en el colectivo. Ni profesionales de la ginecología, ni matronas, pediatras o médicos de familia tienen en general demasiada idea de qué va esto.  Como siempre, hay un grupo de profesionales que sí se han ocupado de conocer y saber de verdad lo que significa una mastitits, un mal agarre o un frenillo, pero, desafortunadamente, no es lo común.

Por eso escribo este post. 

No hay más que pasarse por un grupo de apoyo a la lactancia presencial o virtual para poder hacer una estupenda recopilación de mitos, prejuicios y estupideces que los profesionales sanitarios han dicho a las mujeres: desde “tu leche es aguá colorá” al “no alimenta” o “no existe el frenillo submucoso” o “si tienes mastitis deja de dar de mamar” o “amamantar duele”. Cada una de las mujeres que hemos tenido problemas con la lactancia tenemos una historia, generalmente, de desamparo médico detrás.

Ahora está de moda decir que la lactancia es lo mejor para el bebé. Pero ante cualquier problema, los sanitarios, que no saben resolverlo – porque no los/se han formado-, inmediatamente ofrecen el biberón. Y lo que muchas mujeres queremos no es dar el biberón cuando surgen problemas con la lactancia, lo que muchas mujeres queremos es que se resuelvan los problemas y continuar alimentando a nuestros hijos como y hasta que nos de la gana. Para dar un biberón no hace falta ir al médico. Lo peor, no es que los profesionales no sepan de lactancia. Lo peor es que mienten, dan información errónea  o se inventan cosas con tal de no mostrar que no saben. Con lo bien que quedarían cuando va una mujer a su consulta con una mastitis, diciendo:
  • -   Espera, que no sé que tengo que hacer. Voy a llamar a quien sí sabe o a contactar con un grupo de apoyo a la lactancia (cuya información científica suele estar más actualizada y ser muy superior a la que manejan la mayoría de los sanitarios, todo hay que decirlo) o voy a formarme.

Entonces, a las mujeres no llegarían a casa con una mastitis y la prohibición de amamantar hasta llegar al absceso o con un biberón y las lágrimas en los ojos o con la idea (prejuicio machista donde los haya) de que nuestro cuerpo nos provoca dolor y que amamantar duele y hay que sacrificarse. Entonces las mujeres podríamos disfrutar de una lactancia placentera y saludable, sin dolor ni enfermedad.

Otro asunto muy controvertido es la falta de conocimiento del sanitario de turno sobre los medicamentos compatibles con la lactancia. Yo he tenido que oír en una consulta que mientras esté dando de mamar, no me podían recetar nada para una dolencia. Como si tuviera que elegir entre estar sana y alimentar a mi hijo. Entre la salud de mi hijo y la mía propia. Sobre todo, cuando existen recursos al alcance de todos para ver la compatibilidad de los medicamentos con la lactancia. No hacer uso de estas herramientas (como e-lactancia) o hacer que la mujer elija es de una falta de profesionalidad absoluta.  

La parte positiva de esto es que las mujeres nos hemos tenido que trabajar la autogestión de la lactancia y la información circula de igual a igual en los grupos de apoyo. Una forma de conocimiento valiosísima que debe recuperarse en los demás ámbitos. La parte negativa son las miles de mujeres que no llegan a contactar con estos grupos y que pierden la lactancia a pesar de su deseo de mantenerla.  La parte negativa es que hay cuestiones, como operaciones de frenillo o el análisis de la leche en una mastitis o la receta de algunos antibióticos en la que necesitas al sistema médico para que accedas a ellos. Son numerosas las familias que se ven obligadas a viajar a otras provincias o a ir de consulta en consulta hasta que encuentran a un buen profesional capaz de tratar un simple frenillo. Por el camino, obstrucciones, mastitis, abscesos, lactancia…

Una vez más, el cuerpo de la mujer es ninguneado y poco tenido en cuenta. Una vez más, el deseo de las mujeres (de dar de mamar), minusvalorado. Una vez más, lo que no existe en el cuerpo de los hombres, no existe para la ciencia.

¿Hasta cuándo? 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Sin noticias de mi menstruación

Así estamos. Mi hijo pequeño nació en octubre de 2013. Hace pocos días cumplió dos años. Si a esto le sumo los nueve meses de embarazo, resulta que voy camino de los tres años sin menstruar. ¡Qué raro puede parecer! O no. Porque la lactancia prolongada y a demanda e intensiva que llevamos el pequeño y una servidora está haciendo que la menstruación no tenga mucha prisa en regresar. A veces, cuando por trabajo, he estado separada del pequeño durante más de cinco horas, comienzo a notar movimientos en mi bajo vientre. El útero se estira, se despereza, los ovarios se activan... entonces llega el pequeño y mama. Mama mucho, como si quisiera ponerse al día de esas horas que nos hemos arrebatado. Entonces todo vuelve a la calma. Se acabaron las sensaciones, vibraciones, movimientos del bajo vientre. Mi vientre se queda en silencio de nuevo. 

Sé que no es muy normal en esta sociedad que tengamos amenorreas tan prolongadas por la lactancia, pero creo que tampoco tenemos tanta lactancia a demanda e intensiva. En otras culturas es más común que la menstruación no aparezca tras el parto hasta pasado el año o los dos años. De hecho, somos de las primeras generaciones, junto con la de nuestras madres, que más menstruaciones tendremos, ya que somos las que más tarde nos embarazamos, menos hijos tenemos y menos lactancia damos. Lo que eso signifique en nuestra salud está por ver. 

El caso es que me siento rara por no menstruar. En esta sociedad es raro no menstruar. La menstruación, además, en nuestro imaginario, va asociada a la salud. Es casi como un medidor para saber si el cuerpo está sano o no. Llevo casi tres años sin poder medir e identificar el estado de mi cuerpo a través de la menstruación. Curioso. Un experimento para mi. He sido una máquina de precisión, con menstruaciones regulares y puntuales, y mi cuerpo, ahora me muestra otra manera de estar. Me consta que muchas madres que amamantan a demanda a niños de dos años siguen sin menstruar, pero no es tan común. De cualquier manera, ya os contaré cómo me siento cuando vuelva. 

martes, 3 de noviembre de 2015

Oxitocina con Gansos Salvajes III

Tercera y cuarta partes de la entrevista/diálogo que mantuvimos Laura Martínez, directora de Gansos Salvajes Magazine, y yo con motivo de la celebración del fin de semana dedicado a la oxitocina. En esta ocasión hablamos de las relaciones, los conflictos, el patriarcado que nos ha educado para creer que en las relaciones siempre ha de darse la competencia y de otras miradas sobre el mundo que nos rodea...

parte 3




En esta parte hablamos de la relajación del útero, de cómo surgió esta relajación  y de las implicaciones en el propio cuerpo y en la sociedad. ¿Cómo sería una sociedad con personas más relajadas?

parte 4





Si quieres ver la entrevista completa aquí tienes los otros dos fragmentos:

parte 1




parte 2




Si quieres saber más sobre el fin de semana OXITOCINA visita www.gansossalvajes.com

domingo, 1 de noviembre de 2015

OXITOCINA con Gansos Salvajes II

Segunda parte de la entrevista de Gansos Salvajes, esta vez dedicada a la voz de las mujeres. Es un tema que me apasiona y con el que me siento especialmente identificada. Hablar, expresar, decir, señalar... pase lo que pase, sin importarnos las críticas de los demás, sin necesitar el aplauso fácil. Eso es la libertad. Y mira que sé que se paga un precio. A la gente, en general, no les gusta que seas libre y te expreses. Los castigos incluyen dejar de pertenecer al grupo, el aislamiento, el insulto, la calumnia, hacerte pasar por "mala", ser la puta, soberbia, interesada... cualquier estrategia para impedir que te expreses, para acallarte. Es la vieja misma estrategia de siempre. Provocar el silencio de quien nos es incómodo. Creo que el único límite a la libertad de expresión es el respeto. Es fundamental dejar de sentirnos víctimas y tomar la voz. Decir lo que ves es un acto de amor, no solo por una misma, sino hacia los demás. 




Ver la primera parte de la entrevista AQUI

Leer más sobre LA VOZ DE LAS MUJERES 

OXITOCINA con Gansos Salvajes

Os dejo con la primera parte de las tres que conforman una media hora de charla con Laura Martínez, directora de la revista Gansos Salvajes. Hablamos del cuerpo y de qué consecuencias tiene no habitarlo. Pasar de un cuerpo objeto a un cuerpo experiencia. Y es que los días 14 y 15 de noviembre, la revista ha organizado un fin de semana que lleva por título Oxitocina. En él, vamos a desarrollar de forma práctica estas ideas y nos vamos a bañar en un spa y a comer bien y vamos a cantar juntas y a reír y a llorar (si hace falta) y a abrazarnos... para pasar de la teoría a la práctica del bienestar.
Iré colgando las otras partes conforme se vayan haciendo públicas. 




14 y 15 de noviembre 
OXITOCINA
Encuentro con mujeres que desean, como tú, una mejor conexión consigo mismas y disfrutar su única e irrepetible feminidad y sensualidad. Con las que podrás compartir, disfrutar y crear nuevos lazos.
Conocimientos, experiencia, regalos y herramientas de clara aplicabilidad en tu vida. Y algo muy importante los lazos que tejamos pueden seguir creciendo a través de un grupo cerrado de Facebook en el que poder seguir contando con el apoyo y la confianza de la tribu.
Este es el regalo que hemos diseñado cuidadosamente para ti y para nosotras. Para disfrutar juntas!

PROGRAMA
SÁBADO
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10:00 Apertura y Bienvenida. Antonia, Ana y Laura
10:30 Alimentación antiestrés. Odile Fernández12:00 Desayuno
12:30 Relajación en el spa.
13:30 Encontrar la propia voz. QK Vidal14:30 Comida
15:30 Movimiento en femenino. Vive tu sensualidad. Mónica Felipe Larralde
17:00 Integración con nuestro Verdedero Yo, a través de programación subconsciente. Paseo de las Bendiciones Katherine Haldane19:30 Baile basado en el movimiento consciente. Anastasia Khynykina19:00 Fiesta. Cena y música.
DOMINGO
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10:00 Circulo de cuidado. Antonia Quitana. (Qualia psicología)
11:30 Desayuno
11:45 El corazón y el cuidado en las manos. Taller de creación de jabones. Hugo Villar
13:00 Pasarela-teatro-performance de moda sostenible. Compañía Remiendo.
13:30 Cierre del taller de encuentro con la propia voz. QKVidal
14:00 Comida
NOTA. La organización se reserva el derecho a modificaciones en el programa. (En el orden)
PRECIO
El precio de las actividades del fin de semana es de 140€. Aunque ahora mismo dispones de una oferta promocional con un precio excepcional. Queremos ponértelo fácil para que puedas venir a compartir con nosotras este fin de semana único.
Ahora inscríbete por sólo 99€. Válido hasta del 5 de Noviembre.

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